¿QUÉ ES LA ORACIÓN?
Orar es hablar con Dios. Esa es la definición más popular en el continente sobre la oración. Pero la oración va más allá de esa manera de pensar. Es un diálogo con Dios, es interactuar, compartir con Él.
La Oración
• ENSEÑANZA 1: Si dices que la oración es hablar con Dios, tienes un concepto incompleto que la reduce a un simple monólogo. Y este concepto te llevará a tener una vida de oración inconclusa donde sólo tú le hablas a Dios sin que Él te pueda responder.
En realidad, lo más importante en tu vida de oración es que Dios te hable, te ministre, te llene, te transforme…
Si oras mucho tiempo y no hay respuesta, debes aplicar los principios de la intimidad con Dios, hacer Oración Eficaz, que le llegue a Dios.
Al hablar con Dios puedes lograr excelentes resultados si conversas temas que le agraden a Él. Pero también Dios quiere llenarte de su plenitud, poder, autoridad…
• ENSEÑANZA 2: Al decidir tener un tiempo de calidad y cantidad a solas con Dios, le estás dando a Él la oportunidad de sanarte, restaurarte, libertarte, influenciarte, transformarte.
Si no tomas una decisión radical de habitar todos los días en la presencia de Dios (eso es estar a los pies de Jesús), no permites que Dios haga su obra en ti.
Es muy importante que tengas la cultura de Jesús: ¡Tener un encuentro diario con el Padre! Cristo no solamente pasaba un tiempo de calidad con Él, también de cantidad. Los cristianos debemos pedirle a Dios que al abrir nuestros ojos estemos pensando en Él, alabándolo… ¡Que nuestro espíritu esté conectado con Su Espíritu!
• ENSEÑANZA 3: Cuando oras, Dios no mira tus labios… Mira tu corazón, tu actitud, tu motivación, tu interés.
Lo más importante en la oración es: Un corazón sincero, una motivación correcta, un interés genuino en relacionarte con Él. Considerando esto, pregúntate: ¿Para qué buscas a Dios? ¿Quieres utilizarlo para que te resuelva tus problemas o que Él te use para trascender, para cumplir Sus propósitos en ti y a través de ti? ¿Te interesa más hablar a Dios o escucharlo? ¿Descargar tus problemas o que Dios te llene de Él, de su presencia, de su plenitud?
• ENSEÑANZA 4: Puedes orar mucho, pero si Dios no encuentra fe (en esa oración o en ti), poco sucederá…
Si el cristiano ora y no recibe respuesta, se puede frustrar, porque él piensa que está haciendo lo correcto, pero no observa si su oración tiene un contenido de confianza en Dios. Y Jesús, varias veces dijo: “Ve y conforme creíste, te sea hecho” (Mateo 8.13).
El pastor de una iglesia muy grande se enfermó y los médicos no sabían qué tenía. Él pidió oración a sus amigos y Dios hizo el milagro: ¡Lo sanó! Cuando le dijeron: “Seguramente esa prueba te hizo orar muchísimo”, él respondió: “Oré poco, pero creí mucho”.
Entonces, el principio es: Tu fe es más importante que tu oración. Y tú, cuando oras, ¿Tienes fe? ¿Estás realmente confiando en Dios y su poder?
Oración sin fe es como venas sin sangre; pulmón sin aire; cerebro sin ideas. ¡No caigas en el error de orar con poca fe! Asegúrate que tu relación con Dios también sea por fe, porque confías en Él, porque sabes que Él “es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos…” (Efesios 3.20 RV60).


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